sábado, 21 de junio de 2014

CASADA CON UN EXTRAÑO Elaine Coffman




Colección Harlequin Mira;  Nº 120 - 6.12.2.004
 Título original: The Bride of Black Douglas
Protagonistas: lady Meleri Weatherby y Robert Douglas.
I.S.B.N.: 84-671-2247-1


ARGUMENTO:


Lady Meleri Weatherby estaba dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de escapar de un matrimonio con un hombre cruel al que no amaba. Así que decidió romper su compromiso con lord Phillip y marcharse de Northumberland con la promesa de casarse con el primer hombre que conociera... sin pensar en las consecuencias de tan arriesgada decisión. Robert Douglas también había sido castigado por el destino: el orgulloso escocés debía casarse con una inglesa para no perder su hogar y el título que ostentaba. Estaba al borde de la desesperación  cuando se cruzó con aquella joven tan testaruda como él.
Ambos creyeron que el matrimonio era su salvación pero ninguno había contado con aquel tipo despiadado y sediento de venganza...
O con la tenacidad de un fantasma y con la fuerza mas poderosa del mundo; el amor…


FRAGMENTOS:
 
Hay ocasiones en las que la sustancia parece som­bra, la sombra sustancia parece, en cine la partición marcada, intermedia entre lo que es y no es, parece di­solverse, como si el ojo de la mente ganara poder mi­rando más allá de los límites del mundo existente.
Tales horas de sueños vagos me gustan más que to­das las crudas realidades de la vida.

Anónimo


PROLOGO:

Si creías en la leyenda, creías en los fantasmas.
Se decía que sólo un espíritu vagaba por el castillo de Beloyn. A lo largo de los siglos había recibido mu­chos nombres, pero casi todos lo conocían sencillamente como el fantasma de Black Douglas.
Era su antecesor, un ser místico cuyo espíritu moraba en los corazones y las mentes de aquéllos que lo seguían, porque les daba algo más real y tranquilizador que una presencia corpórea. Les daba esperanza.
Nadie había visto nunca al espectro, pero eso no sig­nificaba que no existiera. En aquella tierra de narrativa mágica y folclore sobrenatural, sabían que el pasado arrojaba sombras sobre lo venidero. La fama puede quedarse en nada. Un nombre grandioso puede sumirse en lo desconocido. Pero la magia de una alma gemela im­pregna los lugares por los que ha pasado, como la fra­gancia persistente de las rosas en diciembre.
A lo largo de los siglos, las generaciones iban y ve­nían, conscientes de la proximidad del fantasma, porque siempre estaba presente, silencioso bajo una manta de nieve, tranquilizador en el verde primaveral, noble en el amarillo y rojizo del otoño. Con los ecos inquietantes del gaélico, cantaban sobre él en baladas que hablaban de valles vacíos y fortalezas en ruinas, de los chasquidos metálicos de tropas armadas, de orgullo herido. Y trans­mitían la leyenda de padres a hijos a lo largo de las dé­cadas, hablando de los días en que había vivido y pere­cido, y del día en que regresaría.
—Cabalgará por las Lammermuirs, cuando la luna bañe en plata el brezo y el viento sople suavemente en las colinas.
Como sombra arrojada hacía tiempo, se daría a co­nocer saliendo de la niebla del pasado al presente. Nadie sabía quién lo vería, ni qué momento exacto escogería para aparecer. Sólo sabían que ocurriría. Los años no habían alterado la creencia de que existía.
No importaba que no pudieran verlo, porque sentían su presencia. Los llamaba en sueños y hablaba con una voz más antigua que las piedras enmohecidas de los muros del castillo. De noche, plantaba las simientes en la tierra fértil de sus mentes, y se despertaban reflexionando en todo lo perdido y en lo que recuperarían cuando él regresara.
Estaba allí, en el silencio espeluznante de paisajes sombríos, en los truenos y relámpagos que precedían a la lluvia. Por las noches, los páramos cubiertos de brezo susurraban su nombre. Cuando uno de sus pequeños rompía a llorar, lo tomaban en brazos y le cantaban:
«Calla ya, calla ya, o el Black Douglas te atrapará».
Sin embargo, los pequeños no tenían miedo ni llora­ban. Sentían su presencia. Creían en él.


CRITICA:

Meleri es una de esas protagonistas que me atraen. Una mezcla de fuerza y dulzura que pocas autoras logran plasmar en sus novelas. Mientras, aun estoy conociendo a Robert quien es un hombre atormentado por el pasado y a pesar de ello logro ver bajo esa superficie ruda que es un buen hombre.